domingo, 26 de julio de 2009

cenizas

y de mi no quedaron ni cenizas... verdad?
solo el tizne de una llama helada en mi pecho,
profunda, hiriente; constante
pero no te preocupes, -cómo si te preocupase mi suerte-
cada vez más de piedra, me voy convirtiendo
y graZias, así seré menos ingenuo...

3 comentarios:

NOHRA E. dijo...

Nunca sabremos si ese despertar vale la pena, pero sucede... e inevitablemente nos cambia... asi que solo queda dar las gracias.

Me gusto leerte

ƒriandise dijo...

esta bacano el lugar, saludos desde el mas alla

Anónimo dijo...

vales verga