domingo, 11 de enero de 2009

el tontódromo

detesto dar vueltas una y otra vez, al otro lado de las vitrinas, ver lo que nunca compraré, y que de hacerlo, no tendría utilidad en mi vida.

odio la superficialidad de disfraces y máscaras sintéticas, la presunción de superioridad tras una marca.

repudio la vida encerrada en la concepción de acumular bienes, y asistir religiosamente a los templos paganos del capital.

dar y dar vueltas, entre más tontos como yo, dar y dar vueltas en un centro comercial, olvidar que afuera existe un sol, no tener mayor satisfacción que recorrer una y otra, y otra vez, el mismo lugar, un día con un helado, otro con una bolsa en la mano, otro día simplemente por caminar... 

1 comentario:

Anónimo dijo...

resentido social, encierrate en una cueva y vive feliz imbecil.