domingo, 18 de enero de 2009

no entiendo

mientras mi mirada se pierde en la inmensidad del firmamento oscuro y el cielo nublado, un cigarrillo se consume lentamente entre mis labios, desde mi silla plástica en la terraza, entro en contemplación de mi vida, y me ausento, convirtiéndome en un observador de los acontecimientos y sucesos que en ella transcurren.

existen dilemas que en verdad escapan al entendimiento de una mente mortal y mundana cual es la mía, y que seguramente no es la única sobre este planeta que sufre de desvanecimientos similares.

entre mil y un cuestionamientos, rescato algunos que son enigmas que me han acompañado casi una década, y saco conclusiones quizá apresuradas.

seguro mis hermanos fueron adoptados, o quizás fui yo, pues no hallo explicación a por qué yo si puedo masticar con la boca cerrada, sin ruidos grotescos; o por qué yo puedo arreglar un problema sin levantar la voz, ni pretender ser un macho bravo.

mi inseguridad en expresar lo que siento, es una proyección de frustraciones en vidas pasadas, y por eso escojo el contemplativo silencio, de ver directamente a los ojos de quien amo, para luego bajar derrotado mi mirada.

la extraña noción de amistad que poseo, es un reflejo condicionado de autodefensa, que paradójicamente termina, con el nacimiento de lazos de afecto de personas hacia mí, a las cuales jamás correspondo.

y así, podría continuar un derrotero durante toda la noche. se ha extinguido mi cigarrillo, y es la señal para bajar a mi cuarto, cerrar la puerta, y escapar en sueños que al despertar nunca recuerdo.

1 comentario:

isis de la noche dijo...

me ha resultado muy interesante leerte hoy.. a veces también me he sentido como "bicho raro".. como se dice por ahí..

gracias por tu visita y tu comentario... eres bienvenido siempre que quieras divagar entre las estrellas..

un beso