domingo, 11 de enero de 2009

el tontódromo

detesto dar vueltas una y otra vez, al otro lado de las vitrinas, ver lo que nunca compraré, y que de hacerlo, no tendría utilidad en mi vida.

odio la superficialidad de disfraces y máscaras sintéticas, la presunción de superioridad tras una marca.

repudio la vida encerrada en la concepción de acumular bienes, y asistir religiosamente a los templos paganos del capital.

dar y dar vueltas, entre más tontos como yo, dar y dar vueltas en un centro comercial, olvidar que afuera existe un sol, no tener mayor satisfacción que recorrer una y otra, y otra vez, el mismo lugar, un día con un helado, otro con una bolsa en la mano, otro día simplemente por caminar... 

viernes, 2 de enero de 2009

conversación

- perdón, estaba hablando por teléfono con... jaaaaaa
- bacán, cómo si me importara
- no es porque te importe, es solo que se me hace raro... bueno me imagino que ya sabes que estoy con ella...
-...
- o no?

la diferencia básica de los rituales de apareamiento animal y humano, dejando aparte los sentimientos que este último posee, es consecuencia misma de la racionalidad que como supuesta especie superior poseemos, y que conlleva a que si en el cortejo hubieron dos (o más machos), el ganador tiene que restregárselo en la cara al perdedor (o perdedores) para afianzar su condición de superioridad de una manera contraria a la cual el animal no racional lo haría, que sería la de ganar el privilegio a copular en una pelea u otra expresión violenta.
Mauflagrum 2009. 

jueves, 1 de enero de 2009

sin diferencia en la muerte

recuerdo una vez que caminando hacia mi casa, un bus atropelló a un pequeño perro, que apenas si avanzó a correr unos metros luego, para terminar tendido sobre el pavimento no muy lejos de mí, agonizando con sus ojos en la nada.

quedé ensimismado y aturdido, sintiendo esa impotencia miserable de no tener armas contra la muerte. Por unos cuantos segundos, el pequeño animal se retorció lastimeramente, hasta que un sacudón final lo dejó completamente quieto.

tras observar silenciosamente el pequeño cadáver, alcé mi vista hacia el alrededor, con asombro, era el único en la calle que se había molestado en prestarle atención al suceso. Retomé la marcha hacia mi casa, pues ya no había nada más que hacer allí, y en el trayecto, recordé las tantas veces que había visto a ese pequeño perro y la vez que compré un pan para dárselo en pedacitos.

comenté de lo acontecido a mi familia, esperando hallar en mi sangre empatía, para no sentirme el único que entristeciera por la muerte de un perro callejero, hallando en mi madre y mis hermanos igual parquedad a la de la gente en la calle.

y recuerdo todo esto, ya que ayer, me enteré que hace más de medio año, murió en un accidente de tránsito un compañero de colegio; a lo que todos los presentes (igualmente mis compañeros) preguntaron: "¿y quién era él?"

creo, que de los presentes, aparte de mí, y de quién contó lo acontecido, nadie más sabía "quién era él".

triste reflexión que me hace pensar en la triste analogía entre la muerte de un perro callejero y mi compañero. 

sábado, 27 de diciembre de 2008

lo que perdí

un gran vacío atormenta mi alma, hoy estás tan lejos... por mí culpa, por mí maldita culpa!!!

eras a quien podía volver la vista, quizá idealizada mujer, MI IDEALIZADA MUJER... pero ya no!!!

me encargue de esparcir mi veneno ponzoñoso a tu alrededor, de confundir tu amistad con amor, maldito deseo mortal!!!

siento como nadie estas letras, este sentimiento, esta zozobra en mi interior, de haberte confundido... pero cómo no confundirte si eres perfecta???... al menos lo eres para mí!!!

pero quien soy???... un triste idealizador, que idealizó tus buenos gestos, que idealizó tu amistad... lo siento tanto...

lunes, 8 de diciembre de 2008

hace 23 años

seguramente una de las razones de su hastío casi innato e instintivo, debe ser el hecho que nació un lunes por la tarde.

hace 23 años, un lunes 14 de octubre, nacía en la Clínica De La Mujer de esta gris ciudad, un número más, una estadística, un código de 10 dígitos; nacía Mauricio; ¡otro desgraciado!.

tomando en cuenta los hijos vivos, fue el tercero, y tomando en cuenta los abortos, fue el quinto; aunque años después envidiaría a aquellos dos que deben ser hoy ángeles.

sin mayores recuerdos de una infancia, supongamos feliz, no existen registros en su memoria de tales tiempos, tan solo imágenes cortas, superpuestas, flashes a su razón.

sin pena ni gloria, hijo de una familia pequeña burguesa, de clase media, raspando abajo, preparado en instituciones estatales de destrucción de la individualidad. Sus mayores logros, un par de cintas inútiles de excelencia académica, y diplomas olvidados en armarios debajo de zapatos y demás cartones; y su alma muerta, como muerto se sabe su deseo de ver de nuevo el sol.

sábado, 6 de diciembre de 2008

en las nubes

hallar mi espíritu en la inmensidad
abro los ojos, cuatro paredes han de limitarme,
nuevamente vuelo en la oscuridad
carraspea mi garganta,
sin dolor, entre las nubes
no importa, soy yo solo
y la eternidad...

viernes, 5 de diciembre de 2008

sueños

si pudiera vivir eternamente anestesiado, conectado al amargo sabor del licor, ininterrumpidamente, adormecido, serenamente absurdo e inconsciente.

nuevamente caigo en cuenta de mi verdad, auto condenado a la soledad; sin sentir querer alguno por quien dice quererme, asimilo el afecto como lástima, y asqueado me sumerjo en mi oscuridad.

como quisiera vivir eternamente ebrio, en la nube borrosa de una memoria transgredida, donde hallarme aliviado flotando en el vacío abismal de mi perturbación entonces calmada